Información general

La retinopatía de la prematuridad (ROP) es una enfermedad de la retina inmadura caracterizada por la detención de su desarrollo vascular normal. Supone la principal causa de ceguera en los recién nacidos pretérmino (RNPT), afectando entre un 25-35% de los menores de 28 semanas de edad gestacional, lo que significa alrededor de 1500 pacientes al año solamente en España. Intraútero, la retina se desarrolla en un ambiente de hipoxia relativa que induce la expresión de factores proangiogénicos. En el caso de que acontezca el parto prematuro, se produce un aumento brusco de la disponibilidad de oxígeno que condiciona la inhibición de estos factores y con ello del desarrollo vascular normal, viéndose afectada así la angiogénesis retiniana.

Un bebé durmiendo plácidamente en una camilla

El oxígeno es transportado a los tejidos unido a la hemoglobina (Hb). Los RNPT poseen casi un 100% de hemoglobina fetal (HbF) que característicamente tiene una gran afinidad por el oxígeno, de manera que mantiene una escasa liberación de oxígeno a nivel tisular, particularmente en la retina. La necesidad de analíticas frecuentes, el escaso volumen de transfusión placentaria en el momento de la transición fetal neonatal y la escasa respuesta reticulocitaria conducen indefectiblemente a situaciones de anemia intensa en las primeras semanas de vida postnatal. Del 50%-90% de los RNPT reciben al menos una transfusión de concentrados de hematíes (TCH) en las 4 primeras semanas de vida. Las TCH provienen de donantes adultos elevándose dramáticamente la concentración de hemoglobina adulta (HbA) circulante en el prematuro. La HbA liberaría hasta un 50% más de oxígeno que la HbF, generando un estímulo hiperóxico que alteraría el equilibrio redox, y activaría los mecanismos fisiopatológicos que contribuyen al desarrollo de la ROP. De esta manera, se ha descrito en la literatura la correlación entre la cantidad de sangre transfundida a lo largo del ingreso de los RNPT extremos y la incidencia y el grado de severidad de la ROP.

La transfusión autóloga neonatal consiste en la extracción al nacimiento de la sangre de cordón umbilical (SCU) para su posterior administración. Su viabilidad y seguridad ha sido demostrada previamente en pequeñas series de casos en pacientes prematuros y su uso está establecido en pacientes a término en el contexto de las cardiopatías congénitas. Entre sus ventajas, se encontraría su compatibilidad completa y el mantenimiento de la concentración fisiológica de HbF. Consecuentemente, el transporte y cesión de oxígeno a los tejidos se mantendría similar al de la etapa fetal evitando la disregulación oxidativa en los capilares retinianos y la génesis de ROP.

El estudio

Ensayo clínico aleatorizado doble ciego en el cual se incluirán RNPT ≤ 28 semanas de edad gestacional que recibirán transfusión autóloga de SCU o transfusión estándar de concentrado de hematíes de donante adulto.

Hipótesis

La autotransfusión de la SCU comparada con la transfusión estándar de concentrado de hematíes de donante adulto en las primeras semanas de vida en un recién nacido prematuro disminuirá la incidencia la ROP al mantener la concentración fisiológica de HbF y con ello un microambiente tisular con menor cesión de oxígeno a la retina. Este marco produciría un patrón fisiológico de biomarcadores relacionados con el desarrollo de la retinopatía, así como de los niveles de estrés oxidativo.

Objetivo principal

Valorar el efecto de la autotransfusión de SCU frente al tratamiento estándar con concentrado de hematíes de donante adulto en la prevención de la ROP.

Un bebé durmiendo plácidamente en una camilla

Objetivos secundarios

01

Valorar el efecto de la autotransfusión de SCU frente al tratamiento estándar con concentrado de hematíes de donante adulto en la prevención de la ROP.

02

Valorar el efecto de la autotransfusión con SCU sobre el equilibrio oxidativo.

03

Comparar el efecto de la autotransfusión de SCU sobre otras complicaciones tempranas y tardías de la prematuridad.

Criterios de inclusión

01

Edad gestacional menor o igual que 28 semanas.

02

Consentimiento informado firmado por padres o representante legal.

Criterios de exclusión

01

Malformaciones congénitas mayores.

02

Situación crítica que prevé resultado de exitus.

03

Cromosomopatías.

04

Imposibilidad de aleatorización o aleatorización errónea.

Obtención y almacenamiento SCU

El procedimiento de recogida de la SCU se realizará según el protocolo diseñado con este propósito. La sangre se procesará, alicuotará, etiquetará y se destinará exclusivamente para uso autólogo. En el servicio de Banco de Sangre se realizarán las determinaciones de calidad de sangre donada según los estándares. Podrá ser utilizada durante un tiempo máximo de 35 días.

Los pacientes candidatos serán reclutados previo al parto. Tras el nacimiento, en el caso de que un paciente presente cifras de anemia que precisen transfusión según criterios recogidos en el protocolo de la unidad, el médico responsable realizará la solicitud de transfusión indicando que el paciente pertenece al ensayo clínico. Desde el Banco de Sangre se identificará si el paciente pertenece al grupo de autotransfusión o control de forma que se suministrará en cada caso SCU autóloga o concentrado de hematíes estándar de forma indistinguible para el equipo clínico. Se mantendrá la trazabilidad en todo momento a través del software del servicio.

En caso de estabilidad clínica y siempre que el facultativo responsable lo considere posible, se extraerán una serie de muestras para valoración de marcadores de retinopatía coincidiendo con extracciones programadas y después de las transfusiones si las precisara. Se recogerán muestras de orina a las 24, 72 horas y semanales para la valoración de los marcadores de estrés oxidativo.

En colaboración con:

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